
Círculo de Contacto Consciente
Cuando llegas a casa después de un día "normal" y sientes que necesitas horas de silencio para volver a ser tú — este espacio es para ti.
Si un ambiente ruidoso te agota, si necesitas más tiempo para procesar lo que sientes, o si alguna vez te han dicho que eres "demasiado sensible", sabrás de lo que hablamos.
Frente a las propuestas que llenan cada minuto de actividades y estímulos, aquí proponemos lo contrario: un círculo privado y confidencial, de ritmo pausado, donde tú decides cuánto dar. No es terapia, ni un lugar donde "trabajar" tu sensibilidad. Sí es un espacio donde no hace falta enmascararla.
Antes del encuentro te enviaremos un breve formulario para conocer tus necesidades — qué te ayuda a sentirte a gusto, cuánto quieres participar, si hay algo a tener en cuenta (luces, sonidos, aromas). Así, cuando llegues, ya sabes qué esperar y el espacio está pensado para ti.
Qué esperar de este círculo
Encuentro de 90 minutos
Grupo muy reducido para 6 personas
Un momento sensorial en silencio, para bajar el ritmo
Un espacio de conexión, donde compartir siempre es opcional
Tiempo sin prisa por llenar cada minuto
Al terminar, puedes irte a tu ritmo — sin despedidas largas ni presión social. Un lugar para sentirte acompañado, sin tener que explicarte de más.
No hace falta experiencia previa, solo ganas de estar en un espacio hecho a tu medida.
Experiencias grupales
Lo que se comparte, se transforma
Vivimos rodeados de gente y, aun así, muchos de nosotros pasamos días, semanas, sin un solo contacto físico real. El "hambre de piel" es más común de lo que pensamos, y el contacto consciente, seguro y respetuoso puede ser una de las formas más simples de sentirnos menos solos.
Esta experiencia grupal de 90 minutos es un espacio para reconectar con el tacto en comunidad, sin necesidad de venir acompañado. A través de dinámicas guiadas de contacto consciente entre los participantes, siempre desde el respeto, el consentimiento y la presencia, exploraremos lo que significa tocar y ser tocado desde un lugar seguro, sin prisa y sin otra intención que la de estar plenamente presentes.
Incluiremos momentos de auto-masaje guiado en grupo, ejercicios sencillos de contacto por parejas rotativas dentro del círculo, y espacios de escucha compartida. No se trata de una experiencia íntima de pareja, sino de descubrir cómo el tacto también puede ser una forma de comunidad y conexión colectiva.
Un espacio pensado para quienes sienten que necesitan más presencia física y humana en su vida cotidiana, y quieren experimentarlo de forma segura, guiada y respetuosa.
No hace falta experiencia previa ni venir acompañado. Solo ganas de conectar.
Diseñadas para grupos reducidos y plazas limitadas, estas experiencias crean un espacio seguro y cuidado, guiado desde la sensibilidad y la intuición. Encuentros para habitarte desde la presencia, conectar con otros y descubrir algo nuevo de ti.
Círculo para Almas Sensibles
